Sara Soto nació en Gorliz (Vizcaya) en 1941 pero su familia se trasladó a Irún (Gipuzkoa) siendo muy niña. Desde joven tuvo limitada su movilidad a causa de la enfermedad muscular que padecía. Mujer de una gran sensibilidad artística, se adentró, además de en la música, en otros terrenos del arte. Trabajó el dibujo, la pintura y la literatura, especialmente la poesía. Estudió armonía con el profesor José Antonio Canoura. Fue autodidacta en el terreno de la composición musical. 

Su legado musical es variado. Sus primeras obras se enmarcan en el terreno de la música popular. Influenciada por el movimiento Ez dok amairu, especialmente por Lourdes Iriondo y Xabier Lete, con quienes entabló una gran amistad, Sara comienza a componer sus canciones con la guitarra.  

En 1974 Lourdes grabó para la discográfica Artezi Maitasun honek zugan dirudi y Xabier Lete puso letra a varias de sus canciones como “Begi sakonak o Lur erre hau baino haratago. También de Xabier es la letra en euskera de la famosa canción Kanta Kanta que popularizó María Ostiz a finales de los años 60. En 1979 Txomin Artola grabó su obra Martintxo para la discográfica Xoxoa. En este álbum cantan, además de Txomin, la propia Sara y su sobrina Sara Isabel Basterretxea Soto.

Sara Soto supo rodearse de grandes amigos que apoyaron su carrera musical. Además de José Antonio Canoura, el director Fernando Etxepare, quien la inició en la música coral, y el pianista Ricardo Requejo la animaron en el campo de la composición. Fue entonces, cuando a finales de los años 70, el escultor bermeano Nestor Basterretxea le encargó la música para su Serie Cosmogónica Vasca. El resultado fue la obra de estética contemporánea “Karraxis, poema coral basado en los versos de Basterretxea. Esta obra fue estrenada el 23 de enero de 1979 en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián e interpretada por el Coro Ametsa de Irun y componentes del Orfeón Donostiarra, todos ellos dirigidos por Fernando Etxepare.

También se basó en otro trabajo de Néstor Basterretxea cuando compuso Cripta(1984-85), obra para órgano inspirada en los murales que el artista realizó para cripta de la Basílica de Aránzazu. Esta pieza fue interpretada en numerosas ocasiones por el célebre organista José Manuel Azkue.

En los años 80 estrenó dentro de la IX Semana Coral Vizcaína Inguma, obra coral para 4 voces mixtas, en La Basílica Nuestra Señora de Begoña en Bilbao. Este estreno corrió a cargo del Orfeón San Antón bajo la dirección de Alfredo Hurtado de Saratxo.

Además de todas éstas obras, también nos ha dejado para coro: “Cuatro canciones vascas”“Elurretako Printzesak”, “Gure margo eder horiek”, “Martintxo”, “Txori bat bezala” Nafarroako azken erreginak donapauleun” para solistas y coro a 4 voces mixtas.

 

Sara falleció en Irún el 28 de junio de 1999.