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Jesús Guridi Bidaola

(1886-1961)

 

                                            Etapa madrileña (1939-1961)

Tras la Guerra Civil, Guridi fija su residencia en Madrid y se establece en la capital española hasta su fallecimiento en 1961. Obtiene cargos y responsabilidades importantes y continúa con la composición, aunque en los últimos años disminuye notablemente el número de creaciones. Desgraciadamente, no es abundante la información disponible sobre esta etapa de la vida de Jesús Guridi.

Profesor del Real Conservatorio

En 1939 Guridi ingresa como profesor de armonía en el Real Conservatorio de Música de Madrid. Tras la Guerra Civil, en 1940 Nemesio Otaño asume la dirección del centro. Como consecuencia de los profesores exiliados y la nueva dirección, en esta época entran a formar parte de la plantilla de profesores numerosos músicos como Juan Tellería (cámara), Enrique Iniesta (violín), Pilar Torregrosa (piano), Lola R. Aragón (canto), Victorino Echeverría (armonía) o el propio Jesús Guridi (armonía). En 1942 se aprueba una reforma de la enseñanza que apenas da resultados, ya que nace con deficiencias y además no viene acompañada de la necesaria dotación económica. Un año después, se intenta dar un nuevo paso en la mejora de las infraestructuras del conservatorio y se inaugura el nuevo edificio ubicado en el palacio de la familia Bauer. En 1944 Guridi es nombrado catedrático de órgano del mencionado conservatorio, sucediendo a Bernardo Gabiola.

Además de su trabajo en el conservatorio, al poco tiempo de su llegada a Madrid, Guridi se introduce en el mundo del cine. Se convierte en director musical de la productora Ulargui Films S.A. y durante estos años compone numerosas bandas sonoras para el empresario vasco Saturnino Ulargui. Participa además como jurado en diversos concursos relacionados con este ámbito, como el concurso de documentales del Círculo Cinematográfico Español y los Premios del Sindicato Nacional del Espectáculo.

Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

A partir de los años 40 Guridi obtiene una serie de cargos y méritos honoríficos de interés. En 1945 recibe la encomienda de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio y en 1946 es nombrado vocal de la Junta Central Organizadora de la Asamblea de Compositores e Intérpretes Españoles.

Un año después ingresa en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Había presentado su candidatura anteriormente pero la plaza le fue otorgada a José Cubiles. Tras la vacante de Joaquín Larregla, se presenta nuevamente junto a los candidatos Benito García de la Parra, José María Franco y el infante José Eugenio de Baviera y Borbón. Guridi consigue los apoyos necesarios y gana la votación, ingresando en la academia en el acto oficial celebrado el 9 de junio de 1947. En el acto de nombramiento realiza un discurso sobre El canto popular como materia de composición musical, donde defiende la utilización de melodías populares como materia de composición, frente a los que consideran estas obras como un “arte menor” por no estar basadas exclusivamente en las ideas propias del autor. Destaca el nivel artístico como principal cualidad de las melodías vascas, así como la gran tradición musical de los vascos. La sesión se completa con diversos ejemplos interpretados al piano por Guridi, así como con la interpretación de Seis canciones infantiles y La novia del Rey.

En esta década es de destacar, asimismo, la muerte de su mujer, Julia Ispizua, en el año 1947.

Algo más tarde, en 1952, Guridi es nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad de Vitoria y en 1954 viaja a Donostia para inaugurar el nuevo órgano de la Catedral del Buen Pastor de Donostia, donde interpreta en estreno Tríptico del Buen Pastor.

Director del Real Conservatorio

En 1956, el mismo año en que muere José Antonio de Donostia, Guridi asume el cargo de director del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, lo que nos sitúa en su segunda etapa madrileña. En esta etapa centra su actividad en sus responsabilidades como director del conservatorio y compone sus últimas obras.

Tras los intentos fallidos de reorganización, que tuvieron lugar en los años precedentes, el conservatorio se encuentra en una situación de crisis. El equipo directivo encabezado por Guridi intenta iniciar nuevos proyectos que solucionen los problemas estructurales de la institución. Por un lado, se inicia el primer proyecto de reforma de la enseñanza y, por otro, se dan los primeros pasos para la vuelta del edificio del conservatorio al Teatro Real. Destacados profesionales, como Manuel García Matos, obtienen su correspondiente cátedra en estos años.

También en 1956, Guridi es nombrado profesor de órgano en la Escuela Superior de Música Sacra de Madrid.

Dos de los acontecimientos destacados de sus últimos años son el nombramiento de Hijo Adoptivo por parte de la Villa de Bilbao en 1957 y unos años más tarde, la celebración del cincuentenario de Mirentxu en 1960.

El 7 de abril de 1961, Jesús Guridi fallece en la calle Sagasta nº 12 de Madrid. Junto a sus hijos, presiden el duelo el ministro de Educación Nacional, el presidente de las Cortes, el director general de Bellas Artes y el de la Real Academia de San Fernando. Recibe sepultura en el cementerio de la Almudena de Madrid y se celebran los funerales en la parroquia de San Miguel Arcángel de Madrid, al que asiste numerosas autoridades, entidades musicales y público.

Principales composiciones

En Madrid Guridi continúa su trayectoria dentro de la música escénica, componiendo obras de este género hasta 1953: Déjame soñar (1943), Acuarelas Vascas (1948), La condesa de la Aguja y el Dedal (1950) y Un sombrero de paja en Italia (1953). En 1944 compone Peñamariana, retablo popular en tres actos, con libreto de Guillermo Fernández Shaw y Federico Romero Sarachaga, estrenado el mismo año en el Teatro Real de Madrid.

En 1941 la Orquesta Sinfónica de Madrid, bajo la dirección de Enrique Jordá, estrena en el Monumental Cinema de Madrid Diez melodías vascas, una de las principales obras de Guridi, destacada por su orquestación brillante y colorista, y una armonía muy elaborada. Sus diez movimientos se basan en diez melodías extraídas del cancionero de Resurrección Mª Azkue, salvo de la número 6, -que procede de Douze chansons amoreuses du Pays Basque-Français de Charles Bordes- y la última, que está basada en la colección Euzkel-abestijak de Guridi y Udalaitz (Aita Donostia). La mayoría de los temas se incluyen en las XXII Canciones del Folklore Vasco para piano. Según Arozamena es el más claro exponente del pensamiento y sensibilidad del autor, así como una de las obras más valiosas de la música española de su época. La obra fue acogida con entusiasmo en su tiempo y sigue siendo una obra interpretada en la actualidad.

Dentro de la música orquestal no podemos olvidar Sinfonía Pirenaica, su última pieza para orquesta, considerada por muchos autores la mejor obra sinfónica de Guridi. Compuesta en 1946, se estrena el mismo año en Bilbao y Madrid bajo la dirección de Jesús Arámbarri.

Asimismo, en esta etapa compone la obra para coro y orquesta La novia del Rey, y sus tres ballets.

Especial relevancia tienen las obras compuestas para órgano: Variaciones sobre un tema vasco (1948), Escuela española de órgano (1951), -obra pedagógica formada por 12 piezas-, y sobre todo, Tríptico del Buen Pastor, primer premio del concurso de Organería Española, estrenado por el propio Guridi en el concierto inaugural del órgano de la nueva Catedral del Buen Pastor de Donostia. Las Variaciones y el Tríptico pertenecen al grupo de composiciones religiosas compuestas específicamente para concierto, sin vinculación directa a la liturgia.

En música de cámara destaca Cuarteto en la menor nº 2 (1949), su segundo y último cuarteto de cuerda. Dedicada a Juan Antonio Ruiz Casaux, con dicha obra obtiene el primer premio del Concurso Nacional de Música en 1949. Compone también Seis canciones castellanas para voz y piano (1939), estrenada por la mezzosoprano Carmen Hernández y el pianista Ricardo Amiano en el Coliseo Albia de Bilbao en noviembre de 1939.

Al igual que en otras épocas de su vida, Guridi sigue componiendo para distintos géneros musicales. Por primeva vez en su carrera compone música para películas, comenzando por las bandas sonoras de La Malquerida y Marianela. De los años 40 destacan las partituras de Senda ignorada (1946) y Angustia (1947) y en la siguiente década le encargan las bandas sonoras de La gran mentira y Un traje blanco (1956), Viva lo imposible (1957) y Mara (1958), su último trabajo cinematográfico .

En música religiosa escribe su Misa en honor al arcángel San Gabriel (1955) y otras piezas para voces y órgano. Dentro de las obras para instrumentos solistas, cabe citar Ocho apuntes para piano (1954).

Últimas obras

El propio Guridi señalaba en una entrevista realiza por Venancio del Val en Vitoria que la responsabilidad de dirigir el Real Conservatorio le quitaba tiempo para la creación, sobre todo en época de oposiciones, actividades, etc.

En 1956 Guridi compone Fantasía homenaje a Walt Disney, obra para piano y orquesta estrenada por Pilar Bayona y la Orquesta Municipal de Barcelona bajo la dirección de Eduardo Toldrá el 3 de octubre de ese año. Gracias a esta obra, Guridi obtiene el Premio Nacional de música Oscar Esplá de Alicante.

Lamento e imprecación de Agar (1958) es la última de las numerosas piezas que Guridi compuso para piano. Es un encargo de Ángel Sagardía para el 153 aniversario del nacimiento de Juan Crisóstomo Arriaga. Estrenada el 27 de enero por Conchita Rodríguez en la Sociedad Filarmónica de Bilbao, la obra se inspira en el oratorio Agar para voces y orquesta de Arriaga.

Una de las últimas obras en el que trabaja el compositor vasco pocos meses antes de morir es Final para gran órgano, escrita para su instrumento más querido.

Premios de composición

En la etapa madrileña Guridi obtiene numerosos premios en concursos de composición. Los principales premios son los siguientes:

  • Primer premio del Concurso de la Delegación de Propaganda y Comisión de Festejos del Aniversario de la Liberación de Bilbao con Seis canciones castellanas (1939).
  • Primer premio en el concurso convocado por el Frente de Juventudes con La novia del rey (1942).
  • Primer premio del Concurso Nacional del Frente de Juventudes por Canta el gallo tempranero (Albada) (1942).
  • Premio de la Agrupación Sacerdotal Catequista de Estudio y Acción de Bilbao (ASCEA) con Credo núm. 3 (1946). 1945?
  • Primer premio del Concurso Nacional de Música por Cuarteto en la menor, núm. 2 (1949).
  • Primer premio del Instituto Nacional de Pedagogía Escolar y Popular de Santa Cruz de Tenerife por La víspera de Santa Águeda.
  • Premio Nacional del Ministerio de Educación por Cuarteto en la menor nº 2 (1953).
  • Primer Premio de Organería Española por Tríptico del Buen Pastor (1954).
  • Primer Premio de Radio Madrid por Misa en honor del arcángel San Gabriel.
  • Premio del Sindicato Nacional del Espectáculos por La gran mentira y Un traje blanco (1956).
  • Premio Oscar Esplá por Fantasía homenaje a Walt Disney (1956).

 


Jesus Guridi

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