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LOS COMIENZOS DE LA INDUSTRIA DISCOGRÁFICA

EN EUSKAL HERRIA


LAS PRIMERAS IMPRESIONES DE DISCOS


Pablo Sarasate

Muchas de las primeras grabaciones comerciales de artistas vascos se realizan en el extranjero y lo hacen principalmente aquellos que ya han cosechado grandes éxitos a nivel internacional. Por este motivo, la mayoría de las impresiones comerciales que encontramos en los primeros años del siglo XX son las realizadas por instrumentistas de talla universal, como Pablo Sarasatequien impresiona para las casas The Gramophone and Typewriter en París o Victor Talking Machine de Camden (New Jersey), o las de solistas como el barítono neoyorkino de origen vasco, Emilio de Gogorza, quien también impresiona varios fonogramas para esta casa estadounidense.

Especial mención merece el famoso tenor Florencio Constantino que graba en estos primeros años numerosos fonogramas para la casa francesa

Pathé, la alemana Favorite, la americana Victor Talking Machine, Columbia Graphophone Company o la Columbia Phonograph Company Genl, entre otras. Asimismo el barítono también bilbaíno Inocencio Navarro1 graba un gran número de registros, que se publican bajo los sellos Zonophone y Homophon en octubre de 1908 y más adelante también lo hará para la Compañía del Gramófono en Barcelona. El bajo alavés José Mardones realiza impresiones para la Victor Talking Machine, la Columbia Graphophone Company, Columbia Phonograph Company Genl. o Regal Graphophone Company. La soprano bilbaína, Antonia Arrieta, lo hace a su vez, para The Gramophone Co., Ltd.

Aunque la música que se graba para estas compañías se limita prácticamente a arias de ópera y canciones de éxito del momento, también queda un pequeño espacio para la música tradicional.
Los primeros discos grabados en Euskal Herria corresponden a los registrados en el viaje que el técnico de la Gramophone Company
Charles Scheuplein realiza en 1905 en su paso por San Sebastián hacia Lisboa. Se trata de 30 registros de folklore vasco con matrices que van del nº 8562 a 8591. Las siete primeras (8562 a 8568) son interpretadas por Martín Elola2 de Zumárraga, popular txistulari, que graba discos de bailables (fandangos, contradanza, arin-arin, iriyarena, aurresku, el Hiru damatxo y un vals de Oñate). Los siguientes once registros (matrices nº 8569 a 8579) son los impresionadas por la Banda Municipal de San Sebastián con los siguientes títulos: San Sebastián, Iriyarena, Gernikako Arbola, Marcha de San Ignacio, Iru Damacho, Adios Euskal Herria, Aritzara, Jota Navarra de Rodoreda, Rigodones de Torre Muzquiz y un Ariñ-ariñ. Completan la colección (matrices nºs 8580 a 8591) las grabaciones que realizaron los entonces solistas del Orfeón Donostiarra: el tenor Federico Carasa, a quien corresponden la mayoría, y el barítono Ignacio Erquicia. Podemos encontrar entre las mismas títulos tan conocidos como Nere senarra, Laurak bat, Kaiku, Iru damacho, etc

 

 

Francisco Meana, bajo asturiano, impresiona algunos cantos vascongados entre diciembre de 1908 y los primeros meses de 1909 para Gramophone: Uso zuria, Adio Euskal Herriari y Kalian dabiltz. El barítono de Errenteria, Ignacio Tabuyo, graba en Madrid, en noviembre de 1911 para esta misma casa: Egun batian Loyolan, Gernikako arbola , Nere amak baleki, Nere Andrea, Laurak-bat de Larregla y el famoso zortziko La del pañuelo rojo.

Entre los intérpretes vascos que graban para la Compañía francesa del Gramófono destaca Lorenzo Martín3 que en sesiones maratonianas entre el 14 y el 16 de febrero de 1914 impresiona en Madrid veintitrés matrices (nºs 18668 a 18690) con cantos en su mayoría en euskera. De estas impresiones Eresbil cuenta con tres discos en su colección: Juana Vishenta Olave, Boga boga, Haurtxo txikia, Ezkongaietan, Gernikako arbola y Pello Joshepe.

De igual modo, intérpretes de fuera del estado graban música vasca. En 1906 la soprano portuguesa, Regina Pacini, registra para el sello Fonotipia el famoso zortzico No te olvido de Villar-Jimenez. Dentro del ámbito del folklore vasco, también se registran en estos años, para la casa Era de Buenos Aires, algunos bailes vascos por Manuel Dopazo y Segundo Cofreces, dueto argentino de gaita y dulzaina.

José Luis de la Rica
(Rev. Novedades, 1915)

 Itxarkundia

A comienzos de 1915 Jose Luis de la Rica, también tenor nacido en Bilbao, impresiona en Madrid una serie de discos de cantos vascos para la International Talking Machine de Berlin. Hacia 1920 la Banda Municipal de San Sebastián graba para la misma compañía pasodobles y habaneras.

Pero no todos los intérpretes se lanzan a la impresión de discos. Las grabaciones con orquesta resultaban muy molestas, ya que el cantante, durante la impresión, tenía que situarse frente a la bocina junto a la orquesta, demasiado cerca de los instrumentos, con lo que su oído sufría enormemente. Las grabaciones en los laboratorios solían dividirse en jornadas de mañana y tarde. Cuando en ellas se registraban canciones populares, solían realizarse muchas más impresiones que cuando se trataba de música clásica. De las primeras podían realizarse hasta veinte discos diarios, mientras que de las segundas no solían impresionarse más de tres por sesión.

En la década de los años veinte Jules Wolff registra en 1925 para la Compagnie Française du Gramophone (HMV) varias obras de cantos vascos: Gernikako arbola de Iparraguirre, Nere etxea de Etxepare y Lurraren pian, armonizada por Laurent Bossières, además de otras armonizaciones de E. Bonnal. En 1927, y para el mismo sello, el tenor vasco, Guillaume Cazenave, originario de Hasparren, graba temas como Uruten ari nuzu (Uso txuria errazu), Txori berriketaria, etc.

El año 1925 había traído consigo un importante avance, la grabación eléctrica, y la discografía vasca va aumentando en esta década. Entre el 12 y el 14 de diciembre de 1928 José Luis de la Rica impresiona, esta vez para la Compañía del Gramófono, una docena de piezas: fragmentos de Mendi Mendiyan y El Caserío, Itxarkundia, Oñazez, Aritzari y otros zortzikos . En marzo del año siguiente, la Sociedad Coral de Bilbao, bajo la dirección de Jesús Guridi

Jesús Guridi junto la Sociedad Coral de Bilbao en el Teatro Real de Madrid el 16 de mayo de 1923

grabará en Barcelona doce canciones populares en euskera que publicará en un álbum de 6 discos, y en ese mismo mes el Orfeón Donostiarra con su director, el maestro Secundino Esnaola lo hará también para el mismo sello.

Secundino Esnaola

 

 


 

 

 

Por otra parte, en lo que respecta a la edición en Euskal Herria, habrá que esperar a la creación de la fábrica de Pathé Font en Pasajes en 1916 para que de comienzo.

Jesús Gaviria

No obstante, en su catálogo no tendrá cabida la música vasca. Pathé de Pasajes se ocupaba únicamente de la fabricación y las matrices eran foráneas. El repertorio consta principalmente de fragmentos de óperas, canciones o cuplés de moda de la época y también flamenco. Entre los intérpretes de la casa, en su mayoría extranjeros, podemos destacar al bilbaino Florencio Constantino y al tenor donostiarra Jesús Gaviria4

 

 


1 Inocencio Navarro, barítono bilbaino, solista de la Sociedad Coral Bilbaína. Perteneció también al Orfeó Catalá. En: Dentici, Nino. Diccionario biográfico de Cantantes vascos de ópera y zarzuela. Bilbao: Bizkaiko Foru Aldundia, 2002. p. 228

2 Martín Elola (m. 1935). Txistulari tolosarra afincado en Zumarraga. Ocupó la plaza de txistulari de Bilbao desde 1913. En: Txistulari 120 (1984), p. 9

 3 Tenor bibaíno solista del Orfeón de la Sociedad Coral. En: Dentici, Nino. Diccionario biográfico de cantantes vascos de ópera y zarzuela. Bilbao, 2002

4 Su verdadero nombre es Jesús Aguirregaviria (1892-1975)


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